Al expresar nuestras necesidades reales y no las impuestas desde fuera:
Vemos cómo la mente queda quieta al expresarnos libremente
Nos sentimos más sueltos y desinhibidos
Alineamos cabeza, cuerpo y emoción
Liberamos las emociones retenidas en el cuerpo tanto positivas como negativas
Descargamos la energía retenida y abandonamos el esfuerzo
Corregimos malos hábitos corporales y ampliamos la capacidad respiratoria
Exploramos nuestro movimiento y todas sus posibilidades
Conseguimos soltura y continuidad en los movimientos
Aprendemos a expresar la fuerza y la suavidad
Nos comunicamos de una forma no verbal, aprendiendo a comunicarnos mejor
Observamos como el cuerpo nos habla constantemente, descifrando sus mensajes
Conectamos en profundidad con el grupo y con nosotros mismos.
A través del cuerpo diferenciamos un hecho de una interpretación.
Aprendemos a entregarnos y a confiar a través del fluir del movimiento,
entregándonos a la música y confiando en el apoyo del grupo.
"Es un
trabajo muy práctico para gente
metida en el mundo del teatro"
Teléfonos: 920 372 887 - 677 04 40 39
